La influencer Emilia Aranda y su esposo, Ronaldo Almada visitaron el programa Al Estilo Pelusa donde respondieron a la denuncia presentada por una exempleada.
La pareja contó su versión tras la denuncia por parte de su exempleada, quien había declarado haber sido despedida sin justificación y sin recibir los pagos correspondientes como dicta la ley.
Aranda contó, respaldada por su esposo, que fue la mujer quien decidió renunciar a su trabajo. Según contó Emilia, el cese laboral se dio cuando un día llegó a su hogar más temprano que de costumbre y se encontró a sus tres hijos encerrados bajo llave en su habitación llorando y gritando desconsoladamente.
La trabajadora, por su parte, se encontraba supuestamente durmiendo en la habitación destinada especialmente para las personas que realizan trabajo cama adentro, ante el reclamo por parte de Emilia la mujer decidió juntar sus pertenencias y renunciar.
Tras la salida de la mujer de la casa, los hijos de Aranda decidieron contar el supuesto calvario que vivían con la exempleada por lo que la influencer decidió entablar una denuncia por indicios de abuso y pornografía infantil.

















