Marilina y Nadia compartieron un tenso almuerzo con Pelusa

Marilina Bogado y Nadia Portillo.

Marilina Bogado y Nadia Portillo.

Finalmente se dio el programa tan esperado y al parecer poner a dos archienemigas en la misma mesa terminó siendo más incómodo de lo que parecía ser. Marilina Bogado y Nadia Portillo compartieron mesa de almuerzo en Al Estilo Pelusa y apenas y se acercaron a  una distancia más que prudente para tomarse una foto juntas.

Pelusa Rubín habló con Leticia Medina en Asaje News de lo complicado que fue para ella llevar adelante este programa ya que aparentemente ninguna de las partes colaboraba mucho. “Mesa difícil por la tensión que había porque a mi no me gusta ver gente peleada ni en mi familia y mucho menos en los demás y hubo tensión durante todo el almuerzo no hubo sinceridad, no se abrieron”, aseguró.

“En este caso el diálogo para mi que lo cerró Nadia. La otra vez fue Marilina la que no vino porque no quería sentarse o no se sentía bien, no sé lo que haya querido decir y la cuestión es que Nadia no tenía problema en venir”, contó opinando que Nadia misma dice que se sentará donde sea necesario porque tiene que trabajar.  

Mientras Leti opinaba que la más sincera entre ambas es Nadia, porque ‘Marilina vende una imagen de buenita y sencilla, pero es una jodida’ al igual que Nadia, Pelusa no estuvo de acuerdo. “Yo la verdad que no tengo idea de cómo son ninguna de las dos, pero durante todo el almuerzo y toda la pausa lo que vi es que Marilina decía no tener problema para sacarse una foto con Nadia, mientras Nadia decía ‘No'”, contó.

Pelu describió como se vivía el ambiente durante el corte. “Los cortes eran tan densos y extensos que tenía que traer un cuchillo eléctrico para poder suavizar la cosa, no se miraban a la cara, era muy difícil, no había posibilidad y lo que hablamos es que realmente conviene que sigan peleadas para dar prensa y para que las sigan contratando como Nadia VS. Marilina”.

Ella reconoció que esperaba llegar a algún tipo de reconciliación entre ambas cumbieras. “Yo por lo menos pensaba que podían llegar a aclarar algo, o por lo menos decir ‘bueno sí, mirá, la verdad que me sentaría a hablar contigo y charlar a gusto y mirar las asperezas’, pero yo no siento eso, la verdad que sí me hubiera gustado, no digo que se perdonen, pero que al menos abran su corazón para empezar una charla”, explicó.

“De cualquier manera el programa salió se dijeron cosas entre líneas que los que están en este tipo de programas pueden hacer muchas conclusiones, yo hice un programa que hace tiempo estaban esperando los fanáticos de ambas”. “Estaban muy tensas, era mucha la tensión y desde que Nadia bajó las escaleras y apareció notabas en la cara de ella el poco placer y gusto que tenía, yo creo que fueron obligadas a venir”, concluyó.

Pelusa admitió que el ambiente era tan pesado que ni siquiera ella pudo probar bocado. “Tampoco pude comer, porque era tanto lo que hablábamos en la pausa que yo trataba de hacer de mediadora que fue imposible”.

Comentarios

comentarios