Chris Martin se culpa de su fracaso matrimonial

Chris Martin, líder de Coldplay.

Chris Martin, líder de Coldplay.

El carismático líder de Coldplay ha dejado entrever que el fin de su matrimonio con la actriz Gwyneth Paltrow podría estar motivado -al menos en parte- por su compleja personalidad y por los problemas emocionales que habría estado sufriendo en los últimos tiempos, unos contratiempos relacionados con su “incapacidad” para gestionar de forma eficiente “todo lo bueno” que le ha ofrecido la vida desde que se convirtiera en un exitoso artista.

“No es que mi matrimonio haya inspirado directamente las nuevas canciones [del próximo disco de Coldplay], pero es verdad que nuestra música siempre refleja aquellos procesos que atravesamos en todos los niveles de la vida. En mi caso, el disco proyecta esa incapacidad que tengo para valorar y sacar el máximo provecho de todo lo bueno que me ha ocurrido en la vida. Puedes estar con la persona más maravillosa del mundo, pero si en tu interior te sientes confundido y desorientado, es muy complicado que una relación funcione”, se sinceró en una entrevista con la emisora BBC Radio 1.

Dejando por un momento de lado los entresijos de su esperado nuevo trabajo, ‘Ghost Stories’, Chris Martin se lanza de lleno a analizar los dos años más “complicados” de su vida reciente y las duras decisiones que ha tenido que tomar para que su ya extinto matrimonio pudiera derivar en una situación amistosa y mucho más llevadera para su exmujer y sus dos hijos, Apple y Moses.

“Lo cierto es que llevo dos años en los que mi vida es un desastre, sobre todo porque me cuesta interactuar con todo aquello que antes definía mi existencia. Soy una persona mucho más vulnerable que antes, a la que le cuesta transmitir emociones y recibir estímulos de lo que le rodea. No puedo culpar a nadie de las dificultades que he tenido que afrontar en todo este tiempo, lo que he hecho ha sido llevar a cabo cambios radicales para no caer en una deriva de autodestrucción”, añadió el intérprete británico antes de matizar que siempre estará abierto al amor.

“Dejarte llevar por el amor y el romanticismo puede ser muy doloroso a veces, pero abrirte a ese tipo de sentimientos merece la pena en el fondo. Es precisamente cuando cierras tu corazón y estás ensimismado con otros temas, cuando todo lo que has conseguido se puede desvanecer en una fracción de segundo”, concluyó.

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