El llamativo posteo de Larissa Riquelme para los envidiosos

Foto: instagram @laririquelmeoficial

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En medio de su escándalo con Norita Rodríguez (ver vídeo), Larissa Riquelme escribió un duro posteo desde su página de Facebook en el que hizo un duro descargo hacia los envidiosos que solo están pendiente de la vida ajena.

En su posteo, expuso los síntomas comunes que presentan los envidiosos, habló sobre las personas tóxicas e invitó a todos a que se centren en sí mismo para poder llevar una vida tranquila. Transcribimos el texto completo.

“Querido envidioso: A ti, que eres incapaz de alegrarte por la felicidad ajena, que sientes una punzada en el estómago cuando alguien te cuenta una buena noticia, que husmeas las vidas ajenas para comprobar que nadie consiga más que tú, que te corroe por dentro que alguien te supere. A ti te dedico esta carta.

Foto: instagram @laririquelmeoficial

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Alguien debería haberte dicho que lo importante es centrarse en uno mismo. En ser la mejor versión de ti mismo, y con esto englobo el mejor amigo, trabajador y compañero que puedes aspirar a ser. Así que, si te fijas en los demás, por favor, que sea para aprender de sus virtudes, no para odiar cualquier éxito que no sea el tuyo.

¿Sabes lo que es una persona tóxica? Se parece mucho a alguien como tú. Un ser envidioso, que te llena de mal rollo solo con acercarse, que no tiene la capacidad de empatía para alegrarse cuando lo hace el que tiene al lado.
Cuando alguien triunfa, te llenas de rencor contra el mundo. Por tu mente pasa un: “Ese debería ser yo. Esto es una injusticia”. Apenas puedes disimularlo, no intentes negarlo. Incluso pones ligeras zancadillas cuando nadie te ve, ¿no? Tienes que darte cuenta de que te irá mejor si te centras más en lo tuyo en lugar de ser un flamenco que alarga su cuello para meter el pico en todas partes.

Foto: instagram @laririquelmeoficial

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El mayor problema de la envidia es que suele ir acompañado del victimismo. “¿Por qué él sí y yo no?”.” Yo me lo merezco más”. “¿Qué habrá hecho para conseguir esto?”. Te suenan estos pensamientos, ¿verdad?. Hay más. También eres un cenizo. ¿Ese vestido tan bonito? “Bah, no es para tanto”. ¿Ese nuevo proyecto? “Es muy difícil, no creo que seas capaz”. ¿No lo soy o no quieres que lo sea?

Un envidioso es capaz de decir que tu novio no es para tanto aunque te acuestes cada noche con Channing Tatum, que encuentra tu casa poco práctica aunque vivas en un pisazo de 100 metros cuadrados lleno de luz natural, que el hecho de que seas jefa es solo gracias a la suerte y que tu coche será muy bonito pero que “seguro que consume una barbaridad”. ¿En qué momento de tu vida perdiste la capacidad para alegrarte por la felicidad de los demás? ¿En el colegio había una niña a la que hacían más caso que a ti? ¿Tu hermano era el preferido de tu madre? ¿Tu pareja te dejó por tu mejor amiga? Te suplico que hagas un proceso de introspección para que analices en qué instante comenzaste a desear la desdicha de los que te rodean.

Foto: Instagram

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El problema es que te acabas retratando a ti mismo. Todo el mundo se da cuenta de tus desmedidos celos hacia cualquiera que pueda, o que tú crees que pueda, hacerte la más mínima sombra. Concibes todo como amenazas a tu alrededor, en lugar de darte cuenta de que pueden ser oportunidades. ¡Abre los ojos! Tú no eres más porque los demás sean menos, ni eres menos porque los demás sean más. Cada uno escribe su propia historia y si tú sigues metiendo tu boli en el libro de los demás, vas a acabar por dejar el tuyo en blanco…!

Cada quien es dueño de su vida, y es Feliz de la forma que cada uno lo elegimos…! Mis amigos los DEMÁS ES CUENTO….!
Vivir y dejar vivir sean FELIZ QUE DIOS LE BRINDARÁ SIEMPRE LO MEJOR…!
Maravillosa tarde para todos!!!”.

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